-"Las palabras las creamos para definir nuestra experiencia y esas palabras nos producen sentimientos anexos que brincan a nuestro alrededor como perros atados a una correa. Nos seducen tanto nuestros mantras individuales (Soy una fracasada.. qué sola que estoy... soy una fracasada... que sola que estoy) que nos convertimos en monumentos erigidos en su honor. Por eso pasar un tiempo sin hablar es intentar despojar a las palabras de su poder, dejar de atragantarnoscon las palabras, liberarnos de nuestros mantras asfixsiantes.-"